Durante las últimas 72 horas las críticas a la selección, tras la eliminación de la Eurocopa, se suceden cada vez con más saña.
Que si España aburre, que si estamos acabados, que si esto se veía venir. La palabra que más abunda es FRACASO. España es tremendista, nos gusta regodearnos en la miseria. ¿Fracaso?
Aún no tenemos claro que nos queda mucho que perder todavía. Que hay muchos equipos buenos en cada competición, pero SOLO PUEDE GANAR UNO. Entonces, ¿todos los demás fracasan? Pues no. El resto van quedándose por el camino por distintas circunstancias. Diferente es que haya supuesto una DECEPCIÓN, lo cual demuestra que antes, el equipo, ha levantado serias expectativas.

Iker Casillas y Vicente Del Bosque

Iker Casillas y Vicente Del Bosque

España, una de las GRANDES por méritos propios, llegó a Francia con una generación de jugadores cada vez más viejos. Iniesta, Cesc, Iker, Ramos, están o rozan la treintena. A lo largo de la temporada su estado de forma pasa por distintas etapas. Llegar en buena forma al final de temporada es difícil. Iniesta es el que mejor ha terminado, pero Ramos lleva una temporada irregular.
Nos ha eliminado ITALIA, no lo ha hecho Islandia (eso sí es un fracaso). Una selección COMPETITIVA, con jugadores de PRIMERÍSIMO NIVEL, que sin tener las individualidades de antes son un GRUPO SÓLIDO. El hecho de no jugar “bien”, como no lo ha hecho durante la primera fase, no quiere decir que no puedan ganarte.

ESPAÑA VS ITALIA

ESPAÑA VS ITALIA

Con independencia de que TODO SE PUDO HACER MEJOR, hablar de FRACASO es un insulto. Ha sido una DECEPCIÓN porque visto nuestros mejores partidos (los dos primeros) todos esperábamos un resultado diferente. Pero no es un FRACASO caer ante otra de las MÁS GRANDES.
El problema está en la facilidad con la que la mayoría de la afición NINGUNEA a los rivales. GANAR es muy difícil. Esto no es la Play Station donde se ponen a los once mejores y ya está. Aquí hay que saber qué hacer, por donde atacar, como defenderte, intuir el partido que nos planteará el rival que, por supuesto, también tiene sus armas.
Perder no es FRACASAR. Fracasar es no llegar con opciones, no tener, ni saber por dónde tirar. Hoy es muy fácil darle palos, pero hace una semana nos llevábamos las manos a la cabeza con la posibilidad de GANAR LA TERCERA consecutiva.