SU MAJESTAD INIESTA

El FC Barcelona cierra el curso 15/16 con el doblete. Segundo consecutivo, lo que pone de manifiesto el dominio azulgrana en los últimos años. Al título de Liga, ganando la semana pasada se une una Copa que ha necesitado de un sobre esfuerzo y un sacrificio al que no están acostumbrados los grandes.
El título se ha basado en tres patas, Piqué inconmensurable en la zaga, Busquets dando el orden táctico y Andrés Iniesta con una auténtica lección futbolística. El Sevilla, por su parte, lo tuvo en su mano. Jugó cincuenta minutos con un hombre más y obligó a su rival a un intercambio de papeles. El balón corría en los pies de los sevillistas mientras los azulgranas o achicaban.

Iniesta

Iniesta con rodeado de jugadores del Sevilla

De salida, los de Emery propusieron un partido lento. No presionaban arriba y esperaban bien replegados no les convenía un excesivo desgaste físico. Los de Luís Enrique, eran dueños del balón pero con la falta de ritmo que vienen mostrando en los últimos meses. Los sevillistas no pasaban apuros y el partido se volvía tedioso.
A pocos minutos para el descanso, la expulsión de Mascherano daba un giro de guión inesperado al partido. Un equipo tan disciplinado como el sevillista podía aprovechar la superioridad para llevarse el título. Durante muchos minutos. El campo estuvo volcado contra la portería de Ter Stegen, pero lo más cerca que estuvieron del gol los sevillistas fue un disparo al palo. Piqué se erigió como el mejor baluarte defensivo.
Con Messi desaparecido, Busquets e Iniesta eran los encargados de canalizar el poco juego azulgrana. Cuando estaban contra las cuerdas el cansancio comenzó a afectar a los de Emery y permitir pequeñas rupturas de líneas. Tras varios amagos, al final, Neymar encontró la ocasión para ganar la espalda de la defensa. Banega le derribó y fue expulsado. Con media hora de prórroga por delante las fuerzas se igualaban.
Pero la ventaja psicológica jugaba ahora de azulgrana.

Celebración gol de Jordi Alba

Celebración gol de Jordi Alba

Messi, que sin comparecer en un partido puede decidirlo, dio un magistral pase a Jordi Alba que rompía definitivamente la final. Una mala permuta de Vitolo y Coke permitió al lateral ganar los metros suficientes para llegar a rematar cruzado y poner por delante a los suyos.
Después de casi una hora perdiendo a los puntos, el campeón había logrado un gancho contra su rival que le hizo besar la lona. Con la cuenta del KO en 7, llegó el gol de Neymar para sentenciar la final de Copa.
A grandes rasgos, esa fue una final, en la que no terminé de entender (o sí) el motivo de la sustitución de Rakitic. Teniendo por delante un partido en el que había que sufrir era más lógica la sustitución de Neymar o Suarez. El brasileño muy desacertado durante todo el partido.
El Sevilla, tenía un plan para jugar 11 contra 11 pero no supo (o no pudo) cambiarlo para jugar en superioridad. Le faltó claridad en su juego para imponerse a un rival que demostró que sabía sufrir. La sustitución de Mariano logró el efecto contrario al deseado, es decir, se buscaba un poco más de presencia arriba y se logró liberar a Neymar.

El hundimiento Sevillista

El hundimiento Sevillista

El partido de Andrés Iniesta es para ponerlos en los Campus a los niños. Su capacidad para encontrar soluciones cuando el equipo está en la más absoluta oscuridad es de BALÓN DE ORO, pero con cada actuación como esta la INJUSTICIA se hace más evidente.
Los grandes son GRANDES por partidos como el de ayer. Con todo en contra, (expulsión, lesión de Suárez,…) si no los matas (bien muertos) solo van a necesitar UNA OCASIÓN para ganar. Hasta la ocasión de Jordi Alba, Messi apenas había enlazado un par de jugadas.
En definitiva, el FC Barcelona consigue otro doblete, segundo consecutivo y tercero en lo que va de siglo.
ENHORABUENA CULÉS!!!!

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