LOS EQUILIBRIOS DEL VESTUARIO

La mayoría de los aficionados no somos conscientes de lo que supone la convivencia de un equipo de fútbol. Nos interesa los noventa minutos de partido y el resultado. Pero lo que sucede de un domingo a otro no es de nuestra incumbencia.

En un vestuario, coexisten en torno a 25 futbolistas, de distintas edades, con distintas culturas, con distinta educación, con distinta inteligencia, con distintas personalidades,… podríamos seguir encontrando diferencias entre ellos. A todo esto, un único tipo, el ENTRENADOR debe tomar decisiones. No todas son populares, no todas van encaminadas a un único objetivo sino a varios y no todas son ENTENDIDAS Y COMPARTIDAS por todos.

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El ejemplo más claro ha sido el Deportivo de La Coruña, lo que era una balsa de aceite durante buena parte de la temporada comenzó a supurar miserias en cuanto la soga del descenso presionó la yugular.

Es necesario que las personalidades se equilibren. Es decir, el peso del vestuario debe recaer en hombres de perfil bajo y con un gran concepto de club que controlen a los más díscolos. De lo contrario todo puede saltar por los aires.

Si tomamos como ejemplo el vestuario del Barça comprobaremos como ese equilibrio necesario ha ido perdiéndose a favor de un grupo claro. En el verano de 2008, Pep Guardiola llegó con la escoba para hacer una limpieza necesaria de cara a un futuro plácido. Se cargó a Deco y Ronaldinho, dejó el vestuario en manos de Puyol, Xavi e Iniesta quienes mantenían el orden y el camino a seguir por la plantilla.

Dani Alvez despues de Champions

Dani Alvez despues de Champions

Con el paso del tiempo, la marcha de unos y la llegada de otros hizo que la balanza se tornara hacia el otro lado. Fuera EL GRAN CAPITÁN y el cerebro. Iniesta y Mascherano son minorías ante el JEFE Messi, las excentricidades de Neymar, Alves y Piqué.

La temporada del Barça puede ser magnífica, con independencia de quien gane la Champions. No se tiene la posibilidad de ganar un doblete cada año. Pero siempre quedará un lunar. Los actos de indisciplinas de ciertos jugadores no han hecho ningún bien a la imagen del club. Hallowen, el vídeo de Alves, el Periscope de Piqué, las fiestas de Neymar. Yo tengo claro que hay que meter la escoba.

Pique en Periscope

Pique en Periscope

Es necesario revisar el régimen disciplinario y evitar (o castigar) estas salidas de pata de banco de LOS EMPLEADOS DEL CLUB. Un jugador del Barça (o de cualquier otro club) lo es siempre. Una cosa es tener una opinión clara sobre algo y otra muy diferente es hacer el payaso. Redes sociales, fiestas privadas o declaraciones contra rivales deben ser cortadas de raíz por el bien del club.

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