EL FUTURO DE LUÍS ENRIQUE

El próximo domingo, Luís Enrique optará a su séptimo título en dos años. Unos números incontestables. El año pasado el TRIPLETE, este año a las puertas de un DOBLETE y todo decorado con la Supercopa de Europa y el Mundialito de clubes. Como digo, con los fríos números en la mano, nadie se imagina un futuro fuera del Camp Nou, pero…

A diferencia de Pep Guardiola, la sensación que nos deja “Lucho” es que nunca ha podido hacerse con el vestuario. De carácter mucho más áspero, su relación con el núcleo duro ha quedado en entredicho en varias ocasiones desde la temporada pasada.

Luis Enrique

Luis Enrique

El año pasado, el rumor era que su relación con Messi era algo más que discordante. Incluso Mathieu comentó en una entrevista que habían llegado a discutir. Todo quedó a la vista en Anoeta.

En el primer partido del año 2015, el míster echó un pulso al 10 y le dejó en el banquillo. La derrota, contra pronóstico, dio la razón y el PODER a Leo. A partir de ahí las desavenencias del resto de “estrellas” fueron públicas. Los malos modos de Neymar, cada vez que veía su número en la tablilla de las sustituciones, quedaron en las videotecas.

Pero todo esto viene de antes. El día que, en un partido resuelto en el Camp Nou, Luís Enrique le dijo a Messi que le iba a sustituir y el argentino se negó. Ese día, el míster hipotecó su futuro al consentirlo. Los más osados vieron la debilidad en la autoridad del entrenador y fueron a por él.

Se habla de una reunión post Anoeta, entre Xavi, Busquets e Iniesta con Leo Messi. En ella le convencieron para que metiera el hombro y ayudase al entrenador. Desde ese día, Messi viró el curso de las tres competiciones. Sus actuaciones sirvieron para eliminar al Atlético y al Bayern en Copa y Champions, hizo goles de todas las facturas para asegurar la Liga y derrotar al Athletic en la final del Camp Nou. Al final, EL TRIPLETE.

Pero aquel pacto de caballeros tendría una contraprestación. En esta temporada, el TRIDENTE ha aumentado su poder sobre el equipo. Juegan siempre y nunca son sustituidos. En algunos partidos, Suárez y sobretodo Neymar, han necesitado un banquillazo pero…supongo que un PACTO ES UN PACTO.

Luis Enrique y Messi

Luis Enrique y Messi

Esto ha dejado a Luís Enrique muy poco margen de maniobra. Es más, ¿alguien duda quienes serán los once del domingo y cuáles serán los cambios a lo largo del partido? Sale Rakitic y entra Arda… De manera que, con dos ligas, una copa y la posibilidad de otra, una Champions, y todo lo demás, creo que es el momento de que “Lucho” se vaya. Su relación con el vestuario y el entorno solo puede ir a peor. La renovación de Neymar (un error en mi opinión) confiere un blindaje mayor a uno de las patatas calientes del vestuario azulgrana. Impidiendo así la limpieza que se hace necesaria de cara un futuro a medio plazo.

Deja un comentario