EL INFIERNO DE D10S

Antes de llegar al cielo del fútbol, Diego Armando Maradona, pasó por un auténtico infierno. Debutó en la primera división argentina con 16 años en las filas de Argentinos Jrs. antes de fichar por el club de sus amores, Boca Juniors. Con los “xeneizes” comenzó a asombrar al mundo y consiguió que Europa se fijara en él. Como casi siempre, Barça y Madrid se las tuvieron tiesas por él. Pero los culés, mucho más necesitados de referentes que les guiasen, pagaron más.

Diego Armando Maradona en el Boca Juniors

Diego Armando Maradona en el Boca Juniors

MIL MILLONES DE PESETAS. Hoy, esta cantidad para un jugador de tal nivel es casi irrisoria y mucho más si hacemos la conversión de monedas, 6 millones de €. Pero si nos situamos en la España de 1982, recién entrada en democracia y con una economía por los suelos, la cantidad casi sería insultante. Por hacernos una idea, Mijatovic costó al Madrid la misma cantidad 14 años después.
El FC Barcelona, que tenía periódicas caminatas por el desierto, dio por bien empleado aquel despilfarro y se frotó las manos ante lo que presumía debía ser una época dorada. Nada más lejos de la realidad.

Diego Armando Maradona en el Barcelona

Diego Armando Maradona en el Barcelona

El rendimiento del argentino estuvo muy por debajo de lo esperado. Su edad, su díscola vida personal, su séquito y las lesiones truncaron lo que debía ser una relación de amor.
DESCENSO A LOS INFIERNOS. De entrada, contrajo hepatitis a los pocos meses de llegar a Barcelona. Los rumores de las causas fueron muchos y variados, aunque todos apuntaban a su gusto por los placeres de la noche. Estuvo en el dique seco tres meses.

Diego Armando Maradona vs Goikoetxea

Diego Armando Maradona vs Goikoetxea

A la temporada siguiente, se cruzó en su camino el Carnicero de Bilbao, despachando de un hachazo su tobillo izquierdo. La entrada es de una violencia impropia de un profesional. Aun así, el colegiado no la consideró de expulsión, aunque ante la presión mediática desde Barcelona, Goico fue sancionado y perdonado poco a poco con reducción de la pena.
Su despedida del club fue esperpéntica. En la misma temporada en que se había producido la lesión, Athletic y Barça jugarían la final de Copa en el Bernabéu. Con el ambiente caldeado por ambos bandos y el temor de que la reaparición de Diego fuera efímera, ya que los bilbaínos le tenían más ganas que nunca, el partido acabó como el rosario de la aurora. La multitudinaria pelea final fue el epílogo de Maradona en el FC Barcelona. Fue el particular infierno de D10S.

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