EL DIEZ DE D10S

Dicen que nunca segundas partes fueron buenas, pero en el caso que nos ocupa habría que aplicar aquello de que toda regla tiene su excepción. Una vez que Pelé convirtió el número 10 en icono, el número quedó reservado para LOS MEJORES. Fueron muchos los jugadores de calidad suprema los que lo portaron, Zico, Platiní, Gullit o, el “buen amigo” de Juan José Santana, Lothar Matthaus.
Pero hubo uno por encima de todos que estuvo a la altura del original. Diego Armando Maradona fue el 10 argentino por excelencia y CUARTO GRANDE DE LA HISTORIA. No pretendo entrar en el debate de quién era mejor, siempre me he definido maradonista. Lo que no cabe duda es que fue un digno heredero del 10 de Pelé.

Diego Armando Maradona

Diego Armando Maradona

Maradona fue el jugador de dibujos animados con el que crecimos los niños de los años 80. Un futbolista con una habilidad innata, sobrenatural y sobrecogedora. En una época dónde los árbitros eran más amigos de los carniceros que de los artistas, Diego logró salir con vida (de milagro) aunque con cicatrices imborrables.
D10S DESTRONA A O REI. México ha tenido la suerte de presenciar dos de las mejores citas mundialistas de todos los tiempos. En el año 70 el Brasil de Pelé se coronó como el mejor equipo de la historia. Dieciséis años después asistió a la actuación individual más memorable jamás vista.
Maradona era el líder de un equipo poco conocido, pero con un sacrificio extraordinario. El 10 cubría todas las carencias del grupo. Hacía jugar al equipo, regalaba goles a sus compañeros y resolvía, de manera artística, cuando las cosas se ponían feas.
El 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca de México DF, ante más de 100.000 espectadores y millones ante el televisor, Maradona accedió al trono del fútbol sucediendo a Pelé.

Diego Armando Maradona

Diego Armando Maradona

La ETERNA jugada de Diego, superando a tanto rival inglés como salía a su paso, para acabar logrando EL MEJOR GOL de la historia, narrado de manera épica por Víctor Hugo Morales, es su particular ceremonia de coronación.
Por supuesto, Maradona levantó el campeonato del mundo, y desde ese momento pasó a ser la vara de medir y comparar. Ya nadie recurríamos a Pelé para comparar las acciones futbolísticas. Ahora los goles eran maradonianos, los niños en las calles, ese termómetro infalible, querían ser Maradona. Una vez el argentino superó al brasileño, se comenzó a buscar el sucesor de Diego.
Si el 10 de Pelé es un icono del fútbol, Maradona lo elevó hasta la categoría de deidad. Así nació el 10 de D10S.

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