EL ABISMO

No todos caben en Primera división. Cada año sobran tres. Este año, Levante, Rayo y Getafe se han despeñado al abismo de la Segunda División. Un palo deportivo y económico.

El Levante, segundo equipo de Valencia es un club con una vida difícil. Su ciudad, una de las más futboleras y exigentes, vive volcada con el GRANDE, quedando los granotas en una situación de desamparo.

Sporting de Gijon

Sporting de Gijon celebrando triunfo

No conozco la realidad de aquella ciudad, pero me da que no es comparable a Sevilla, a Barcelona, ni mucho menos a Madrid, donde los “segundos” equipos tienen un enorme calado social, lo que les permite discutir la hegemonía AL OTRO EQUIPO DE LA CIUDAD.

Así es difícil agarrarse a la categoría y pese al mérito, el descenso, al cabo de unas temporadas, es inevitable. Este año, la cosa pintaba muy mal desde el principio. Lucas Alcaraz, el hombre del milagro anterior, fue destituido en una situación muy crítica. A partir de ahí fue una agonía que terminó varias jornadas antes del final de temporada.

Los otros dos puestos de descenso han estado disputados hasta el final. Los candidatos se fueron descartando jornada a jornada con importantes y sorprendentes victorias. Hasta que en la última jornada solo quedaban 3, Getafe, Sporting y Rayo.

Yo hubiera apostado por una triple victoria y que se mantuviese el orden clasificatorio inicial, dado que los rivales estaban rebajados de cualquier servicio. Pero el fútbol siempre depara alguna sorpresa.

Rayo vallecano

Rayo vallecano

El que peor lo tenía era el Rayo Vallecano. Debía ganar al Levante y esperar un doble pinchazo de sus rivales. Nadie desciende en la última jornada y los de Paco Jémez no son la excepción. Su derrota en San Sebastián (bajo una sospecha de amaño que yo no quiero creer y de la que ya hablaremos) hipotecó sus opciones finales al punto de hacer inútil su victoria en la jornada del domingo.

Por el contrario, quien lo tenía “casi” hecho era el Getafe. Dependía de sí mismo. Si ganaba se quedaba un año más, si perdía tenía que esperar que los demás también lo hicieran. El Betis no es que hiciera el partido de su vida pero el Getafe salió agarrotado. Encajó dos goles que le pusieron la salvación muy cuesta arriba.

Al igual que el Rayo, su vida se complicó el domingo pasado en su estadio. Jugando contra un rival directo (Sporting) empató y permitió opciones a los asturianos.

Los de Abelardo, jugaron sus cartas. Era ganar y confiar en el Betis. Las poco afortunadas declaraciones de Marcelino (me gustaría que el Sporting se salvara) no deben empañar su objetivo. Como ya hemos comentado, todos tuvieron su oportunidad antes de esta última jornada. Incluso los gijoneses la semana anterior, estuvieron salvados durante muchos minutos, cuando iban ganando en el Coliseo Alfonso Pérez. El empate final de los locales complicaba su salvación. Otra muestra más de que en Liga los deberes hay que hacerlos jornada a jornada.

Pedro Leon lamentándose de la derrota

Pedro Leon lamentándose de la derrota

Eso en lo deportivo. En lo económico la cosa pinta peor. En una competición liguera como es la española, donde los dos grandes abusan de los pequeños en el reparto de los derechos televisivos, descender supone una ruina económica. Los ingresos se reducirán de manera considerable lo que condicionará la confección de la plantilla del año que viene. Muchos jugadores saldrán a precio ínfimo y otros con una indemnización debilitando los maltrechos sistemas financieros de los clubes.

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