DECISIONES Y ENTRENADORES

Han pasado dos días de la final de Copa y el sevillismo sigue lamentando la ocasión perdida. La posibilidad de tener al Barça contra las cuerdas con un hombre menos es algo, que mucho me temo, perseguirá a Unai Emery durante mucho tiempo, si no durante toda su carrera. Javier Clemente nunca pudo quitarse el estigma de aquella final de la UEFA perdida en Leverkusen cuando contaba con un renta de 3-0.

Luis Enrique

Luis Enrique

En el lado opuesto encontramos a Luís Enrique. Un hombre afortunado al que nadie le reprochará su gestión de sustituciones ya que los triunfos justifican (y tapan) cualquier decisión. Pero tratemos de entender el por qué de las decisiones de la final.

ALINEACIONES.

Luís Enrique, tiene poco margen de maniobra a la hora de confeccionar una alineación y plantear un partido. De manera que su once era el conocido por todos (…un pacto es un pacto…que decía yo el viernes). Por supuesto los cambios también eran conocidos. SALE RAKITIC ENTRA ARDA TURAN, salvo necesidad imperiosa claro, entonces SALE RAKITIC Y ENTRA…

Emery en cambio, planteó el partido en función a varios condicionantes. De entrada, el poco tiempo que dispuso para recuperar físicamente a sus hombres tras la final del miércoles. Cambió el 1-4-2-3-1 frente al Liverpool por un 1-4-4-2 mucho más hermético. No le interesaba una presión muy arriba que le provocara un desgaste físico excesivo. Replegado en campo propio y un jugador poderoso en el juego aéreo como Iborra para fijar a los centrales y ganar algún balonazo del que se aprovechara Gameiro.

Todo estaba saliendo según había planificado Emery. El Barça controlador no encontraba un hueco con el que romper el orden táctico sevillista. Los de Luís Enrique apenas inquietaron a Rico en el primer tiempo. Las únicas bazas del uno contra uno culé eran neutralizadas sin problemas por la defensa hispalense.

Unai Emery

Unai Emery

La máxima expresión del plan Emery se dio justo antes del descanso. Balonazo de Rico. Iborra gana a Piqué por arriba y prolonga para Gameiro. El francés, más rápido que Mascherano, es derribado sin posibilidad de atenuante. La expulsión se vio como el primer gol sevillista. Ahora tenían 50 minutos por delante para sacarle rédito.

Tras el descanso, Luís Enrique, tomó la decisión de sustituir a Iván Rakitic. En mi opinión, la sustitución clara era la de Neymar. El brasileño estaba siendo superado por Mariano y metiéndose en todos los “fregados” a que acostumbra, pero volvemos al PACTO. “Ney” forma parte del núcleo duro y su sustitución es innegociable.

ONCE CONTRA DIEZ.

Emery tenía el plan para competir 11 contra 11. Bien replegados y esperar la ocasión arriba. Pero en el segundo tiempo tuvo que asumir el peso del juego. El Sevilla se dispuso a una labor de acoso y derribo contra la defensa azulgrana mientras estos estaban dispuestos a resistir.

Para colmo de males, la lesión de Luís Suárez dejaba al equipo totalmente romo. Con Neymar haciendo de interior y Messi en estado semivegetativo. Las presencias del Barça por el área sevillista no llegaban a ser ni anedóticas. Solo Iniesta bien acompañado por Busquets mantenían a flote al equipo con el balón en los pies.

Neymar contra jugadores del Sevilla

Neymar contra jugadores del Sevilla

El Sevilla no estuvo lúcido en la labor de superar la defensa numantina cule que repelía constantemente el bombardeo sobre su área. Es cuando a Unai se le plantea la incógnita. Con el Barça en inferioridad y sin peligro en ataque, el míster sevillista decide quitar a uno de los dos laterales con que estaba jugando en banda derecha, Mariano o Coke. La polivalencia de Coke era un factor a tener en cuenta en la sustitución dado que los de Luís Enrique no inquietaban a su defensa.

La entrada de Konoplianka en provocaba una redistribución táctica del Sevilla que conllevaba un aumento de calidad para encontrar una solución a la compacta defensa barcelonistas. Hoy con el resultado en la mano, TODOS SABEMOS que el cambio no resultó como Emery intuía. Neymar se sintió liberado y provocó la expulsión de Banega.

Ivan Rakitić

Ivan Rakitić

Pero HOY NO VALE. Ningún entrenador puede decidir sabiendo el resultado, eso queda para aficionados y analistas. El míster debe decidir antes de que pasen las cosas. Luego podrán salir bien o pueden salir mal. De hecho, sobre el papel, es más lógico el cambio de Mariano por Konoplianka que el de Rakitic por Mathieu, pero el resultado dice lo contrario.

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